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El conocimiento de las características de las enfermedades, en concreto de los trastornos mentales de las personas afectadas, o de aquellas interesadas en conocer si las padecen, y de los familiares, es un objetivo de Osakidetza, que plantea la necesaria mejora de la información a la población y la corresponsabilidad de ésta en la mejora de la salud de la comunidad.
La mejora de la relación entre Atención Primaria y Atención Especializada aparece también como una constante, en los planes estratégicos de Osakidetza/Servicio vasco de salud y en las políticas a desarrollar por el Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco; siendo también una necesidad expresada en el Plan Estratégico de la Asistencia Psiquiátrica y Salud Mental Extrahospitalaria de Bizkaia.
Existen numerosas experiencias de interrelación y aprendizaje mutuo en nuestras Centros, en el día a día asistencial, que proporcionan a los clínicos evidencias suficientes de esta necesidad, para poder prestar una mejor intervención con los pacientes y sus familiares;. Desde esta visión de la asistencia, es desde donde se plantea la conveniencia de contar con manuales de intervención en aquellas patologías psiquiátricas que, con frecuencia, son detectadas y/o atendidas desde la Atención Primaria de Salud.
Los estados de ánimo deben ser considerados por el profesional de la salud como objeto de especial atención, pues afectan al núcleo esencial de la persona. En particular, el estado de ánimo triste o los estados de ansiedad son uno de los malestares más frecuentes. Sin embargo, sentirse triste o estar angustiado no es suficiente para afirmar que se está enfermo. Las clasificaciones sintomáticas actualmente en uso nos ayudan a entender la enfermedad al expresarse en un lenguaje común, pero no nos dicen lo que una enfermedad en sí es. Se trata de que nos planteemos ¿cuándo la tristeza que es normal o la ansiedad ante un determinado acontecimiento, que también es normal, se convierten en patología?.
¿QUÉ ES LA ANSIEDAD? (pinchar aquí)
Son frecuentes las personas que se preguntan que es lo que sentimos al tener ansiedad. ¿Qué hacemos, qué pensamos? o ¿qué causa y que consecuencias tiene la ansiedad? Las personas afectadas están también interesadas es saber cómo se maneja los estado de estrés, cómo hacer para relajarse o cómo manejar una preocupación.
La ansiedad es una sensación normal que experimentamos las personas alguna vez en momentos de peligro o preocupación. La ansiedad nos sirve para poder reaccionar mejor en momentos difíciles. Sin embargo, cuando una persona se encuentra ansiosa con cierta frecuencia sin que parezca haber razón para ello, o cuando esa persona se tensa en exceso, entonces la ansiedad se convierte en un problema que produce sensaciones desagradables. El objetivo no es hacer que desaparezca, sino aprender a controlarla y reducirla a niveles manejables y adaptativos.
DEPRESION.- (pinchar aquí)
Cuando nos referimos a las depresiones y sus diferentes tipos, siempre debemos tener en cuenta las fronteras entre la tristeza normal y la tristeza patológica. Es importante diferenciar entre el trastorno depresivo y los sentimientos normales de infelicidad, abatimiento o desanimo, que son reacciones habituales - y adecuadas - ante acontecimientos o situaciones personales difíciles. El duelo ante la pérdida de una persona amada es un ejemplo característico de situación que puede ser vivida con "normalidad" o generar una afectación patológica.
En sus distintas formas, la depresión es un estado patológico en el que se pierde la satisfacción de vivir, la capacidad de actuar, y la esperanza de recuperar el bienestar. Presenta una constelación de síntomas que perfilan un síndrome clínico bien definido, y que tienden a emerger simultáneamente, y no siempre asociados a estrés.
El término depresión, como patología, es un concepto que hace referencia, al menos, a dos realidades diferentes: a) la depresión como síntoma, es decir, un estado de ánimo triste, y b) la depresión como síndrome o entidad clínica, o sea, un conjunto de síntomas relacionados entre sí, que delimitan claramente un cuadro clínico. En ambos casos estamos ante un estado patológico en el que se pierde la satisfacción de vivir, la capacidad de actuar y la esperanza de recuperar el bienestar.
AGORAFOBIA. (pinchar aquí)
La agorafobia es un problema bastante corriente. Se dice que una persona tiene agorafobia cuando le da miedo salir de casa, estar sola o ir a lugares donde hay mucha gente, como calles, supermercados, autobuses...
La mayoría de las personas agorafóbicas también tienen miedo a perder el control sobre sus propias reacciones y a que ese miedo les provoque un ataque de pánico. Esto origina que tiendan a evitar lugares que puedan provocarles miedo, lo cual acaba por convertirse en una costumbre.
ESQUIZOFRENIA. (pinchar aquí)
La esquizofrenia es un trastorno mental severo, relativamente común, de origen multicausal, que hace difícil, para la persona que la sufre, distinguir entre lo real y lo que no lo es, pudiendo comportarse de manera extraña en situaciones sociales y tener también problemas con la memoria y con la conversación.
La esquizofrenia, que suele aparecer en la juventud, puede ser una enfermedad que afecta no sólo al que la sufre, sino también a su familia. Por eso, merece la pena que las familias, o las personas en contacto con este tipo de patología, sepan acerca de la enfermedad para así comprender y ayudar mejor a estos enfermos.
Las personas con esquizofrenia tienen una gran variedad de síntomas. Algunas veces estos síntomas aparecen de repente; pero lo más usual es que la enfermedad se desarrolle lentamente. A menudo estas personas se sienten aisladas y se retraen debido a estos problemas, se ven incapaces de hacer amistades y descuidan su higiene y apariencia personal. Abandonar la escuela o dejar de trabajar pueden ser otros signos tempranos de la enfermedad.
Con el progreso de la enfermedad, otros síntomas comienzan a aparecer. La persona comienza a actuar de manera extraña y a verbalizar cosas sin sentido. Las personas con esquizofrenia pueden desarrollar alucinaciones; es decir, que pueden ver, sentir, oler o escuchar cosas que no existen en la realidad. La severidad de los síntomas varía de un caso a otro y los síntomas pueden presentar un curso variable.
TRATAMIENTO CON LITIO. TRASTORNO MANIACO - DEPRESIVO. (pinchar aquí)
Trastorno maníaco - depresivo quiere decir lo mismo que trastorno afectivo bipolar. Es decir, la oscilación entre un estado que va desde la manía (que en psiquiatría significa exaltación, euforia, irritabilidad, mucha actividad) a la depresión (tristeza, abatimiento, falta de energía, desesperación). Son los dos polos aumentados de lo que llamamos afectos normales (alegría - pena). Ambos estados pueden llegar a ser graves y requerir de una hospitalización como manera de prevenir peores consecuencias.
Hay personas a quienes uno de estos estados les sucede una o dos veces en su vida, mientras que otros pueden tener recaídas más frecuentes. Este trastorno no es muy raro y en muchos estudios se ha visto que esta enfermedad está muy en relación con la familia. Sin embargo, no hay conclusiones definitivas que nos permitan dar una explicación hereditaria total en su aparición, ni predecir con precisión los riesgos de transmitirla a los hijos o hijas. Aunque no existe una medicación que pueda curarla, el litio es la una manera eficaz de controlarla.
TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA (Anorexia y Bulimia). (pinchar aquí)
Bajo el título Trastornos de da Conducta Alimentaria se agrupan, además de otros trastornos menos específicos, dos síndromes importantes:
La anorexia nerviosa que se caracteriza por una gran preocupación por la imagen corporal y un intenso deseo de delgadez. Este trastorno ha sido identificado desde hace muchas décadas y descrito con notable uniformidad.
La bulimia nerviosa que es más frecuente que la anorexia y consiste en episodios repetidos de ingesta de gran cantidad de alimentos (atracones) acompañados de la sensación de pérdida de control.
En el origen de los T.C.A se encuentran implicados factores biológicos, sociales y psicológicos. Entre ellos ocupan un lugar preferente los conflictos que rodean la transición de la adolescencia, junto a las dificultades para establecer la autonomía personal.
LUDOPATIA. (pinchar aquí)
Los juegos de apuesta son un fenómeno muy arraigado en el comportamiento humano. Sin embargo, algunos juegos de reciente creación como las maquinas tragaperras o los bingos, han disparado las cifras de personas adultas y jóvenes (en especial varones) atrapadas en esta adicción psicológica al juego.
Pero ¿son ludópatas todas las personas que juegan? Evidentemente, no. La ludopatía consiste en la incapacidad de la persona que juega para controlar su juego, de tal modo que su forma de jugar - y de perder - afecta a áreas significativas de su vida (salud, economía, familia, trabajo. amistades,.). A medida que se implica en un juego sin control, esta persona dedica a esa actividad cada vez más tiempo y dinero. En estas circunstancias, poco a poco aumentan la pérdida de interés por otras actividades, el aislamiento social, la aparición de deudas y otros problemas.
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